Cartas revolucionarias #16-34

De Diane di Prima

A la segunda edición expandida de las Cartas Revolucionarias se añadieron las cartas 16 a 34 y fue publicada de manera privada a finales de 1968 en Nueva York. Las primeras 34 cartas también corresponden a la primera edición inglesa por parte de Long Hair Books en 1969. Esta versión se basa en la edición en línea de The Anarchist Library. Acá puede encontrar las primeras quince cartas.

Carta revolucionaria #16

nos estamos acabando el planeta, el New York Times
cuesta un bosque cada domingo, Los Angeles
toma su agua del valle de Sacramento
los ríos de British Columbia son nuestros
en arrendamiento por 99 años

cada gran fábrica es una violación
a nuestro derecho divino a la luz y el aire
a ríos limpios y afluentes surtidos de peces
a la misma posibilidad de la vida
para los hijos de nuestros hijos, tendremos que
observar claramente, i.e. ¿realmente queremos/
necesitamos
electricidad y a qué costo en recursos naturales
recursos humanos?
¿necesitamos autos, cuando el petróleo
extraído de la tierra envenena la tierra a su alrededor
por 100 años?, extraído del auto
envenena las presurosas ciudades, o juzga esta
estadística, los EE.UU.
tienen 5% de la población mundial usan más
del 50% de los bienes del mundo, nuestra basura
es tema de importancia para la supervivencia de incontables
naciones ‘subdesarrolladas’

Carta revolucionaria #17

todos sentiremos el pinchazo
no habrá
un Cadillac y una casa de 40’000 dólares
para todos
el planeta
simplemente no lo soportará

lo que habrá es suficiente
comida, suficiente
de las ‘necesidades’, los lujos
tendrán que perderse

incluso los más pobres de nosotros
tendrán que renunciar a algo
para vivir libres

Carta revolucionaria #18

hablemos de separarse, separarse es un arte
frecuentemente recurrido en la revolución
la retirada, dice el I Ching, no debe ser confundida
con salir volando, y más aún, frecuentemente, la incentiva
A UNA A TENER UN LUGAR ADÓNDE IR

i.e. conoce por adelantado
las personas/lugares a los que puedes ir,
los medios para llegar ahí
ten dinero (cambio) en casa para viajar
identificiones extra, Robert Williams
fue advertido por su propia tele cuando el sistema
ya venía por él,
tenía su botín en casa, su esposa e hijos
cruzaron el país con él, hacia CANADÁ
y hasta CUBA

es buena idea
tener unas buenas y funcionales ‘llantas’, un amigo
tiene dos semanas escondidas en su combi
comida, agua, cerillos, ropa, mantas, gas, puede ir
al menos toda esa distancia antes de llegar a algún pueblo, puede irse
en cualquier momento
algo para pensarse…

Carta revolucionaria #19

(a la Poor People’s Campaign1)

si lo que quieres es trabajo
para todas/todos, todavía eres el enemigo,
no has pensado claramente
lo que eso significa

si lo que quieres es vivienda
industria (G.E. en la reserva Navajo)
un auto para todas/todos, garage, refrigerador,
TV, más plomería, autopistas
científicas, todavía eres
el enemigo, has elegido
sacrificar el planeta por unos cuantos años de alguna
utopía de ciencia ficción, si lo que quieres

todavía es, o pueden ser, escuelas
donde nuestros hijas/nuestros hijos son forzados en un modelo, se les enseña
que es mejor ser “americano” que negro,
o indio, o japonés, o puertorriqueño, donde Dick
y Jane se convierten en y son el sueño, ¿te
pareces al padre de Dick? ¿No crees que tu hijo
secretamente desea que lo fueras?

si lo que quieres
son clínicas donde la AMA [American Medical Association]
te pueda dosificar pastillas para mantenerte débil, o estéril
que dispare gérmenes dentro de tus niñas/niños mientras Mercke & Co
se enriquece

si quieres
ayuda psiquiátrica gratuita para todas/todos
para que el loquero
padroteé esta decadencia, la pueda hacer
florecer para nosotros, si quieres
si todavía quieres un pequeño
pedazo de terreno suburbano, pasto verde
dictado por metro cuadrado
tele a color, cuya radiante energía
mata células cerebrales, cuyos anuncios subliminales
le lavan el cerebro a tus niñas/niños, han tomado
tus sueños

títulos universitarios que no son nada
más que terratenientes marginales, enconando sumideros
de mentiras, para que tú también puedas ir
y mentir a otros en un campus verdecito

ENTONCES TODAVÍA ERES
EL ENEMIGO, te estás vendiendo
por poco, recuerda
puedes tener lo que pidas, pide
todo

[1] Campaña organizada en 1968 por Martin Luther King y la Conferencia Sur de Liderazgo Cristiano como un esfuerzo por conseguir justicia económica y derechos humanos para la gente pobre de los EE.UU. Ralph Abernathy continuó con su direeción tras el asesinato de King en el mismo año.

Carta revolucionaria #20

(a Huey Newton)

no descansaré
hasta que los hombres caminen libres y sin temor sobre la tierra
haciendo cada uno a la manera de su sangre
de su tribu, pacífico al aire libre

hasta que todos puedan buscar, irrestricta
la forma de su pensamiento
sin nubarrones de miedo o culpa
entre ellos y el sol, sin bebés quemando
hombres jóvenes encerrados, sin un mundo de papel
en el intersticio carne a carne
del encuentro humano

hasta que las jóvenas
sean independientes, honradas y sin miedo
pariendo hijxs fuertes
amando y bailando

hasta que los jóvenes puedan al fin
perder algo de su severidad, volver
a los pensamientos , hasta que la risa
rebote desde nuestras colinas y llene
nuestras llanuras

Carta revolucionaria #21

¿Puedes
poseer tierra, puedes
tener una casa, derecho
al trabajo de otros, (valores o fábricas
o dinero, prestado con intereses)?
¿qué hay
del rendimiento de lo mismo, cultivos, autos,
aviones tirando bombas, puedes
tener propiedades, para que otros
te paguen renta? ¿a quién
pertenece el agua, a quién
pertenecerá el aire conforme vaya escaseando?
los indios americanos dicen que un hombre
no puede poseer más de lo que puede llevar
en su caballo

Carta revolucionaria #22

¿qué quieres
que aprendan tus hijxs, te preocupa
que sepan factorizar, fórmulas químicas, teoría
de números, ecuaciones, filosofía, semántica
lógica simbólica, latín, la así llamada historia, que no es
más que la historia de la mente del hombre occidental, la menos interesante
de entre incontables manifestaciones en este planeta?

¿te preocupa
si aprende a comer del bosque, a curar
un brazo roto, a remendar
su propia ropa, cocinar comida sencilla, ayudar
en el parto de un becerro o un bebé? ¿si hay autos no debería
ser capaz de seguir corriendo?
cómo aprenderá esas cosas, ¿las aprenderá
desconectado en una caja de yeso, encerrado
en una caja de cemento más grande llamada ‘escuela’ lidiando con papeles
de la mañana al anochecer, sin moler arcilla o mezcla, sin
pigmento, sin sembrar nada en la tierra negra
cómo aprenderá
a atrapar un conejo, construir una balsa,
navegar con las estrellas o encontrar una guarida
para dormir? ¿qué hace dentro en todos esos años de aprendizaje?
como si el planeta no fuera más que un vehículo
que lleva nuestras construcciones plásticas alrededor del sol

Carta revolucionaria #23

La falta de fe sólo es falta de coraje
quien dice ‘Desearía poder creer eso’ sencillamente quiere decir que
es un cobarde, se complace
con ser espectador, en esta escena sin espectadores
donde todas las manos que no actúan actúan de hecho en contra
yaciendo ociosas, cruzadas sobre el regazo, o sosteniendo periódicos
llenos de mentiras o al volante, en un viaje más
de placer

Carta revolucionaria #24

¿Has pensado en los aborígenes americanos
que habitarán
este continente? Habitantes de cuevas, gente de tiendas, habitantes de árboles,
¿estarán tus nietos entre ellos? ¿Venderán
artefactos -conchas o madera- a los prósperos
y altamente civilizados africanos
que vienen en verano, vestirán
gamuza o algodón, taparrabo, persiguiendo
venados, atrapando peces con sus manos, construyendo tipis, hogans1? Recuerda
usar la rueda, escribir, hablar o simplemente percutir y fumar,
sonriendo, ¿estarán tus nietos entre ellos?

[1] Vivienda tradicional de la gente de la nación navajo

Carta revolucionaria #25

Conoce todo camino
que salga de tu casa, adónde va, cada callejón
de la cuadra, qué patio trasero conecta, qué paredes
son escalables, qué arbustos
soportan un hombre.
Construye al menos un escondite para una persona
en tus paredes, ten por seguro qué vecinos
te dejarán entrar por la puerta trasera y salir por la del frente
mientras El Hombre está aparcado en tu entrada, o arrancando
tu alfombra, qué vecinos no estarán en casa, qué sótanos
están abiertos – a quién puedes pedir en tu vecindario
que te haga recados, revisa la cuadra, prepara
una escape mientras te quedas quieto & tu casa
es vigilada…

Carta revolucionaria #26

‘¿EL FIN
JUSTIFICA LOS MEDIOS?’ este es
un proceso, no hay un fin, sólo hay
medios, cada unx
tendría que justificarse a sí mismx.
¿Ante quién?

Carta revolucionaria #27

¿Qué tanto
nos podemos permitir perder, antes de ganar, podemos
cortarnos el pelo, o dejar las drogas, conseguir
un trabajo, unirnos a la milicia, casarnos, vestir sus ropas,
jugar bingo, qué tanto
podemos soportar, en qué momento
deja su marca, podemos
viviendo honestamente en una parte honesta del pueblo ver
todavía a nuestra gente, ¿podemos vivir
si no vemos a nuestra gente? ‘Es mejor
perder y ganar que ganar & ser
derrotado’ decía Gertrude Stein, ¿qué
escogerías?

Carta revolucionaria #28

Oh mis hermanos
atrapados por fumar marihuana, por saquear, por amar
hermanxs jóvenxs y hermosxs, por resistir la esperanza
con ambas manos ante el Hombre, enfureciéndolo
Oh mis hermanxs, asustándose en este momento esta hermosa tarde de verano
en todas las jaulas de Estados Unidos
mientras el sol se pone en esta tierra legendaria y santa:

sepan que podemos tener esta tierra, estamos llenando sus grietas
sus cuevas y bosques, sus costas y sitios sagrados
con nuestra carne apareada, con la representación feroz de nuestrxs hijxs aumentando nuestros números
nos estamos acercando a sus celdas, para liberarlxs
para marchar triunfantes con ustedes, clamándole
a Maitreya, a través del Pacífico

Carta revolucionaria #29

guárdate de aquellos
que dicen que somos los hermosos perdedores
que se paran en su largo cabello y esperan ser castigados
que lloran en la playa por nuestro aislamiento

no estamos solos: tenemos hermanos en todas las colinas
tenemos hermanas en las selvas y en los Ozarks1
incluso tenemos hermanos en la tundra congelada
se sientan junto a sus fuegos, cantan, juntan brazos
se multiplican: reclamarán la tierra

no hay a dónde ir, ellos nos esperan
no habrá exilio donde no escuchemos bienvenidos a casa
‘buenos días, hermana, déjame trabajar contigo
buenos días, hermano, déjame
pelear a tu lado’

[1] Región montañosa del medio oeste de los EE.UU.AA.

Carta revolucionaria #30

(a aquellos que vendieron la revolución del verano del 68)

recuerda ponerte un sombrero si lo tienes,
y mete tu pelo dentro, sea largo
o no, ponte zapatos si los tienes y está nevando
recuerda que compran a todos los líderes, sé un líder
si quieres ser comprado, pero recuerda
decir la verdad justo antes de que te compren, habla fuerte
la verdad, y lxs niñxs te escucharán, no escucharán tu dinero
mientras cae en el mostrador de la vinatería, día tras día
no escucharán tus sueños de espanto traición y tortura
no escucharán tu Mercedes, escucharán la verdad que hables
te creerán y honrarán tras tu muerte, derribado
por esa bala de la cia que no pudiste evitar justo al tomar su dinero
te creerán y HARÁN LO QUE DICES
NO LO QUE HACES

Carta revolucionaria #31

no todos los trabajos de Mozart valen una vida humana
no todos los brocados del templo de Lhasa
mejor deberíamos vestir artesanal, en vez de algunxs en fibra acrílica
algunxs en seda de Thailandia
lxs niñxs de Bengala tejen hilos de oro en saris de seda
niñxs de seis, ocho años, para exportación, no cantan
los cantantes son para exportación, Folkways records1
mejor deberíamos tener flautas caseras
y practicar intensamente con ellas, cien años
hasta que aprendamos a
hacer nuestra propia música

[1] Compañía disquera fundada en 1948 que documentaba música folk y de niños de todo el mundo. Adquirida en 1987 por la Smithsonian Institution.

Carta revolucionaria #32

no sólo la civilización occidental, sino la civilización misma
es la enfermedad que nos consume
no los últimos cinco mil, sino los últimos veinte mil
son el cáncer
no las ciudades modernas, sino la ciudad, no
el capitalismo, sino el ismo, arte, religión, una vez que se encuentran
lo suficientemente diferenciadas como para ser vistas y nombradas, arte nombrado
religión nombrada, una vez que no son sólo
los actos de la vida cotidiana que traen la lluvia, traen pan, curan,
acercan a las manadas lo suficiente para cazar, traen niñxs al mundo
sólo los actos del canto, los actos de poder, ahora perdidos
para nosotros tantos estos años, matar a unos cuantos hombres blancos no traerá
el poder de vuelta, ni matar a todos los hombres blancos, sólo matando
al hombre blanco dentro de cada uno, matando el deseo
por brocados, por oro, por champagne, brandy, que saca
a las personas del sol y de sus vidas para crear
MERCANCÍAS para nuestro placer, qué derecho
tenemos, podemos tener, al tiempo de otrx, la sangre
de otrx, muéstrame
una ciudad que no consuma el aire y agua
de kilómetros a la redonda, mohenjo-daro fue una mancha
en la cultura rural de India, las ciudades de Egipto chuparon
la vida de millones, muéstrame
un artefacto de ciudad que tenga poder
como la carne tiene poder, como el espíritu del hombre
tiene poder

Carta revolucionaria #33

¿qué tan hacia atrás
estamos dispuestos a ir? esa parece ser
la cuestión, mientras más cedamos
más seremos bendecidos, mientras más
cedamos, más lejos regresamos, ¿podemos
lograrlo bajo el cielo de nuevo? en tribus nómadas
que se establecen, construyen, mueven y construyen de nuevo
poseyendo sólo lo que se carga, ¿necesitamos
la aldea? división de trabajo, un potlatch1 amistoso
un par de veces al año, o debe ser
sólo una ‘civilización cibernética’
que podría o no salvar el agua, pero no
nos mostrará nuestras raíces, nuestro rostro original, no nos devolverá
a la fuente, ¿cuán lejos
(avanzar es hacia atrás) estamos dispuestos a ir
después de todo?

[1] Ceremonia de redistribución de la abundancia practicada por los pueblos originarios de la costa del Pacífico norte de EE.UU. y Canadá. Sancionada de 1885 a 1951 por el gobierno canadiense, perduró soterrada a modo de resistencia a pesar del riesgo legal en que incurrían sus practicantes.

Carta revolucionaria #34

oye, hagamos una revolución, demos
a cada persona un thunderbird
tele a color, un refrigerador, antibióticos
gratis, construyamos
apartamentos con habitación separada para cada niño
sofás de plástico inflables, vitamínicos
con todos nuestros requerimientos diarios que lleguen por correo
gas gratis & electricidad & teléfono &
sin renta ¿por qué no?

oye, hagamos una revolución, apaguemos
la energía, encendamos
las estrellas en la noche, pongamos el metal
de vuelta en la tierra, o al menos no lo saquemos más,
hagamos montones de guitarras y flautas, enseñemos a las chicas
a curar con hierbas, aprendamos
a vivir entre nosotros en un espacio más pequeño, y construyamos
hogans y domos y tipis por todos lados
VOLEMOS LAS LÍNEAS DE PETRÓLEO, convirtamos los autos
en floreros o esculturas o vivamos
en unos más grandes, ¿por qué no?

rev_letter_19

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